...Cien cañones por banda

...CIEN CAÑONES POR BANDA

.La corbeta 'Infanta Elena' llega al muelle de La Curra tras participar en la primera guerra del Golfo. :: JOSÉ MARÍA RODRÍGUEZ

Cartagena ha aprovechado con éxito todas las oportunidades que se le han presentado para revitalizar su tejido social y económico. Pudo haber seguido por la senda del apagamiento económico y de la resignación ciudadana en una etapa muy convulsa que se inició a finales de la pasada década de los ochenta, cuando este navío cuatro veces milenario resistió a babor y a estribor, a proa y a popa, todos los cañonazos posibles que desguarnecían su arboladura industrial. En lugar de eso, los cartageneros ha ido reconquistando su lugar y su esplendor hasta llegar a la urbe actual, con un empaque urbanístico, de servicios y de calidad de vida que eran un puro desideratum en el año 1988, cuando llegué a esta ciudad como delegado de 'La Verdad'.

Durante aquellos años, en los que gobernaba el Partido Cantonal apoyado por el PP, nos tocó de todo. Para empezar, la llegada de la multinacional General Electric, que sirvió de acicate para el relanzamiento industrial y económico de una comarca en la que, paralelamente, se iban apagando otras luces del apogeo económico de antaño, como la minería de La Unión y sus fundiciones, las fábricas de fertilizantes y en menor medida los astilleros de Bazán. Muchos recuerdan las protestas de los vecinos de El Llano del Beal, la sonrojante contaminación de Portmán todavía pendiente de solución, las múltiples manifestaciones de trabajadores y el triste episodio del incendio de la Asamblea Regional, que puso en marcha todas las alarmas en el Gobierno de la nación para arbitrar un fuerte paquete de incentivos económicos que ayudó decisivamente al relanzamiento de Cartagena. Escombreras ha vuelto con todo su empuje como principal polo energético español. Y también se ha ganado la otra batalla contra la contaminación industrial, tan viva en aquellos años. Nuestro trabajo era pura adrenalina. 'La Verdad' siempre estuvo en primera línea informativa apoyando las reivindicaciones ciudadanas y haciendo periodismo de trinchera, como el que nos echó a la calle una noche con motivo del primer atentado de ETA en la Región. Entre medias apareció la primera Guerra del Golfo, en la que la Armada tuvo un papel destacado y revivió su pasado con unas misiones de control y prevención en un escenario todavía convulso.

Tuve la suerte de trabajar con el inigualable y excelente Pepe Monerri -el alma de 'La Verdad' en Cartagena- y su hijo Javier, con Guillermo Jiménez, Andrés Pastor, Antonio Martínez, Inmaculada Alemán, Josahi, Damián, José María Rodríguez, Pedro Martínez, Mariano Roca y otros colaboradores de aquella época a quienes agradezco, con motivo de este 50 aniversario, su amistad y camaradería.