La ciudad crea dependencia

'La Verdad' de Cartagena ha cumplido 50 años y sigue generando adicción. Medio siglo de vida de un periódico como éste da para mucho, pero sobre todo para pensar en lo que aún nos queda por hacer, sea de la manera que sea, y utilizando el soporte necesario para seguir informando, opinando, analizando y, en definita, enviando mensajes que den fe de que somos, de que La Verdad es, un medio que está muy vivo y comprometido con las libertades y la democracia.

Soplo las velas de estos cincuenta años de 'La Verdad' de Cartagena con la emoción y el recuerdo de haber trabajado mano a mano con grandes periodistas como son Paco Ferreño, Andrés Pastor, Juan Redondo, Manolo Ponce o Guillermo Jiménez. Sin olvidar, porque se trata de una persona inolvidable, a José Monerri. El periodista cartagenero por excelencia. El que siempre está y siempre te ayuda con el mejor consejo. Mirar atrás con los ojos con los que lo vi entonces, a mediados de los noventa, me permite valorar mejor la importancia del cambio que ha experimentado Cartagena. Una ciudad que, como 'La Verdad', también crea dependencia y que se ha visto retratada cada día, desde hace medio siglo, en las páginas de su periódico.

Independientemente del toque nostálgico, a estas alturas de la película, lo mejor es que nos planteemos lo que este periódico nos deparará en el futuro. Las nuevas tecnologías han llegado con una asombrosa velocidad y eso nos va a permitir seguir en la brecha.

Han pasado los años y algunas cosas han cambiado: tenemos una universidad propia, el Efesé despunta en Segunda, la ciudad está más abierta que nunca al mar y pasear por ese centro peatonal se ha convertido en un placer. Pero hay cosas que nunca variarán. 'La Verdad' siempre se esforzará al máximo por hacerse eco de esa devoción de los cartageneros por su Semana Santa, sus Carthagineses y Romanos o por su identidad propia. ¿Un deseo? Que nos volvamos a ver dentro de 25 años y en estas mismas páginas, que a lo mejor ya no son de papel. Lo celebraremos de nuevo.