Llega el agua del Tajo

Los restos mortales de Alfonso XIII llegan desde Roma, después de 49 años
Los restos mortales de Alfonso XIII llegan desde Roma, después de 49 años
El Tajo, su agua, llega al Campo de Cartagena en mayo florido. La Maraña, término municipal de Torre Pacheco, recibe el líquido fluvial que avanza a 2.800 metros por hora. Alguien, al quedar abierta la presa en territorio pachequero, deposita sobre el agua un artesanal barquito de papel con el nombre de Cartagena pero a los pocos metros se hunde.
También es para celebrar una boda civil en la cárcel de San Antón; allí se unen el recluso francés René Paul y la española Rosa, en presencia del fiscal de la Audiencia de Murcia, Esteban Martínez Abarca, el juez Emilio Briones y su secretaria Ascensión Martín. Se brinda con champán galo. El recluso cumple veintisiete años de condena por atentado y motín, en 1971, en la cárcel de Tarragona.
Desde Roma llegan a España los restos mortales de Alfonso XIII, al cabo de casi cuarenta y nueve años, y se lleva a efecto por Cartagena, por donde el monarca marchó para el exilio: el Arsenal Militar. Asisten nueve mil personas, los restos los recibe el Conde de Barcelona y permanecen sólo una hora en la ciudad hasta que son trasladados a la Academia General del Aire para su desplazamiento en helicóptero a la base de Getafe y desde ella a Estoril.
Mucho menos patriotas son unos gamberros que mutilan figuras del Monumento de los Héroes de Cavite: la cabeza, un brazo y un trozo del busto de una de las estatuas. Los ciudadanos se escandalizan y también lo hacen cuando concejales cantonales destrozan una bandera de la Región en la puerta del Ayuntamiento. Mariano Carrera, tijera en mano, recorta la tela recogida de un balcón de la calle San Fernando. Días después los ediles piden perdón. Alegan que lo hicieron como un «acto de festera repulsa».
Nace Radio Cartagena, de la Ser, en la onda media, y se instala en la calle Real. El Cartagena asciende a Segunda B de la mano de Baby, Arango en faenas de capitán y la presidencia de Carlos Martínez. Antonio Cárceles es el nuevo presidente de Alianza Popular y el Ayuntamiento intenta bajarle los humos a Explosivos Río Tinto con una multa de 100.000 pesetas. Aun así no hay dinero para folletos y planos originales en la Oficina de Turismo, que tiene que repartir cutres fotocopias.
El Ayuntamiento se apunta a la progresía y vota por la instalación del Camping naturista de El Portús; la asamblea vecinal lo había apoyado por 67 despelotados votos a favor, 31 en contra y una abstención.