Déficit de camas hospitalarias

Empieza bien el año. Para que no se diga que en Cartagena no hay parques públicos, el Ayuntamiento va e inaugura el Jardín Antonio Vallejo Alberola, junto a la rambla de Benipila y mirando al estadio Cartagonova. Son 80.000 metros cuadrados vallados y cerrados hasta que algunos gamberros rompen la alambrada.

Y si abre un parque que recibe el nombre de un alcalde cantonal, cierra un helipuerto, el único que hay, el de Santa Ana. No hay personal para su mantenimiento y la autoridad militar resuelve que los servicios que prestaba los cubra la Base de San Javier. No hay problema. Tampoco son problemáticos los cartageneros a la hora de pagar el IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles), pues una estadística dice que el 96,2% efectúa el pago en período voluntario, mientras en Murcia son más rezagados a la hora de pagar y sólo lo hacen con esa rapidez el 87%.

Preocupa el hecho de que en la comarca hay una sola cama de hospital público por cada mil habitantes. Sólo hay 447, de las que 374 están en el Rosell, y el Sindicato de Enfermería denuncia que Urgencias, Ginecología y Pediatría son los peores servicios. Pero más grave es lo de Izar (antes Bazán) cuando los médicos detectan nuevos casos de la enfermedad del amianto. De 30 localizados, veinte son prejubilados y el resto, obreros en activo.

Hay que ser valiente como el taxista Antonio Cañavate al reducir a su atracador con una llave de artes marciales en Los Mateos, después de que le amenazara con una navaja puesta en el cuello. Está comprobado que la delincuencia no toma vacaciones y es un dato que la Policía haya desarticulado una banda de polacos que robaba coches de lujo. Los coches recuperados en La Manga y Los Dolores están valorados en medio millón de euros, la nueva moneda que causa furor y nos hace más pobres.

La Politécnica desarrolla un robot con sensibilidad visual y táctil. Investigadores de la Universidad diseñan y construyen la cabeza, un brazo y una mano que que coge objetos. Tendrá una inteligencia que le permitirá responder a estímulos. Es un humanoide. Bueno, es la leche. Dirige esa orquesta de sabios el catedrático Juan López Coronado.

Muere Federico Trillo-Figueroa, ex alcalde, y deja viuda, ocho hijos y 27 nietos, y de él dice Manuel Clemente Doggio, que fuera tres años su secretario particular: «Hizo muchas cosas con muy pocos medios».