El nacimiento de dos barrios

Construyen las primeras casas en Las Seiscientas y Lo Campano
Construyen las primeras casas en Las Seiscientas y Lo Campano
María Irene Pérez, «la señora de las sillas», decide repetir al contratar estudiantes valencianos para el alquiler de asientos en los desfiles de la Semana Santa. La primera fila vale 25 pesetas y la empresaria paga a seis la hora trabajada.

Otro empresario, Herminio Campillo Castillo, que recibió un año atrás de manos de Dionisio Martínez el Club Deportivo Cartagena en Segunda División, manifiesta que no tiene inconveniente en continuar en la presidencia del club. Campillo dice que el entrenador Luis Cid Carriega ha triunfado y que, si él quiere, seguirá en el cargo.

Quien sigue empeñado en procurar vivienda a los necesitados es el Ayuntamiento que, después de un trabajo que no está en los escritos, consigue el alumbramiento de dos barriadas: Las Seiscientas (Virgen de la Caridad) y Lo Campano. La solemne inauguración, el 19 de mayo. La ejecución de las obras cuesta 35 millones de pesetas y se benefician 710 vecinos y sus respectivas familias. Federico Trillo-Figueroa, el alcalde, es feliz en su día.

Infelices y angustiados llegan desde Argelia gentes que huyen del peligroso giro que dan los acontecimientos en aquel país. Sus vidas corren peligro por el volcán independentista. El 18 de junio comienzan a arribar al puerto barcos que transportan a familias completas. Abre brecha el transbordador Virgen de África con evacuados desde Orán.

La muerte de sor Francisca Armendáriz, que trabajó durante 54 años por y para la ciudad, hace llorar a muchos cartageneros identificados con la monja, hija de la Caridad, también lo era adoptiva y predilecta de la ciudad y creó la Asociación de Hijos de María de la Medalla Milagrosa. También fallece el almirante Bastarreche, en Madrid, ligado a la historia de Cartagena. Fue presidente de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla y días después las Cortes publica un proyecto para que su viuda perciba una pensión extraordinaria, de 40.000 pesetas anuales, compatible con otras.

Antonio Navarro, jefe de la Guardia Municipal, es nombrado jefe honorario, tras diecinueve años en el cargo. Estuvo con cinco alcaldes -sin precedentes- y renunció al cargo de teniente de la Guardia Civil por continuar en Cartagena.

La visera de un edificio dedicado a cine, en Santa Lucía, ocasiona la muerte, en su desprendimiento, a dos niños de 5 años que jugaban con otros dos cuando la visera se desplomó.