
Más cálido y vistoso que nunca, el desfile de Carnaval de La Ribera se despidió a lo grande, con más de 2.500 enmascarados agrupados en medio centenar de comparsas marchando bajo un sol radiante, en una tarde que parecía anticipar la primavera. Entre gladiadoras romanas deslumbró la reina de este año, musa de la comparsa Los que faltaban, Laura Vilches, con enormes alas imperiales, entre plumones grana y oro y, guardando su espalda, la enorme lechuza de Minerva, de la que decían que levantaba el vuelo al caer la tarde. Esta vez, la rapaz vespertina le dio suerte a la comparsa local, que gana por primera vez el cetro de la reina carnavalera.











