Intervención de Miguel del Toro en la Comisión Ejecutiva Extraordinaria de CROEM

Dar la bienvenida a CROEM a nuestro Presidente de Comunidad, junto al reconocimiento por este encuentro con la Comisión Ejecutiva, han de ser las primeras manifestaciones que formulo como representante de la Organización Empresarial. Se nos proporciona así la oportunidad de plantearle, con rigor y objetividad, nuestras preocupaciones y problemas, habida cuenta la adversa y grave situación en la que nos encontramos en España y, particularmente, en la Región de Murcia. Agradezco la actitud y el sentido de la responsabilidad de gobierno ante los hechos.

Pretendemos que esta reunión tenga el valor de los mensajes directos y sinceros. Tampoco queremos quedarnos en los límites de la denuncia, sino rebasarlos para formalizar propuestas concretas que pensamos pueden ser eficaces para superar la difícil y compleja situación que afecta a las empresas.

De la crisis en general todos sabemos sus causas. También sus consecuencias y ello hace innecesario abundar en su exposición. Llevamos casi cuatro años haciéndolo. Sin embargo, si es inevitable aludir a tres de los grandes bloques en que se manifiesta la situación:

La actividad económica privada, la crisis empresarial, que ha motivado el cierre de miles de centros de trabajo, y la importante destrucción de empleo. Se ha generado un “clima hostil” que hace más difícil la actividad de las pymes paralizadas por la incertidumbre y desconfianza.

La crisis de las AA.PP., en todas sus esferas (nacional, regional y local, además de la correspondiente a Organismos y Entidades de ellas dependientes), cuya situación trasciende a la prestación de servicios y a las empresas proveedoras, concertadas, etc.

La crisis del SISTEMA FINANCIERO, especialmente lo relativo a las CAJAS DE AHORRO, de cuyas consecuencias, tanto para el sector público como para el privado, no es preciso explicitar por conocidas.

Las dos últimas han incidido en las pymes de manera drástica por lo siguiente:

La crisis de las AA.PP. porque procuró el brusco descenso de los recursos tributarios y con ellos provocó mayor déficit público; mayor endeudamiento; acusada morosidad con los proveedores; y anulación de los gastos inversores, deslizando licitaciones y con ello generación de riqueza y empleo. Si unimos, además, la escasa reducción del gasto corriente, podrá comprenderse mejor el deterioro de la realidad presupuestaria y los condicionantes inevitables para abordar la solución de los problemas en tiempo y con la eficiencia que se requiere.

Esto ha supuesto que a las empresas se les haya convertido en financieras del Sector Público y llevado a un status de supervivencia.

Y el SISTEMA FINANCIERO no tuvo contemplación alguna con las empresas. La dedicación a su saneamiento conjugó la aplicación de recursos públicos y la contracción del crédito privado, o su concesión en condiciones inaceptables para las pymes. Sin financiación bien sabemos que la actividad económica se resiente, y con ella el consumo, la producción, el empleo, etc.

Todo ello hace que los empresarios vivan en la incertidumbre y la falta de confianza. Evitar la primera e inspirar (con hechos concretos) la segunda son objetivos esenciales para la recuperación que hemos de afrontar con la “cabeza fría” y buscando la mayor rentabilidad de nuestras acciones.

Lo que he querido significar con lo dicho es que el problema creado no puede resolverse “de la noche a la mañana” porque no tiene solución inmediata. Las secuelas que dejará precisan de un tiempo -que estimamos se alargará, como mínimo, durante la próxima legislatura- para obtener el reequilibrio presupuestario y la normalidad en el comportamiento de Bancos y Cajas en sus relaciones con las empresas y las familias. Este objetivo requerirá de un ESFUERZO COLECTIVO con el que se podrá contar si existe la transparencia que se precisa. El “pacto de competitividad” de la UE apunta en esa dirección.

Si hubiera que resumirlo en una fórmula matemática, sería la que a continuación expreso:

(VOLUNTAD + SENTIDO DE REGION + PLAN DE ACTUACION / CONOCIMIENTO DE LA REALIDAD) = DEFENSA INTERÉS GENERAL

El sector empresarial ofrece su sincera colaboración para la consecución de tal fin. Quizás este planeamiento no sea posible, por puras razones políticas, hasta después de las Elecciones del próximo día 22 de mayo. Pero como no se trata de ningún pacto, ya podría avanzarse en la elaboración de un PLAN concreto e inmediatamente ejecutivo que comenzara a despertar confianza en la opinión pública y en el sector empresarial.

No sabemos cuándo autorizará el Estado el endeudamiento solicitado por el Gobierno regional. Dicen que hasta después de junio para ver la evolución o eficacia de las medidas adoptadas por las distintas Autonomías y el propio Gobierno. Es un periodo excesivo para soportar la presión que genera en todos, y, a un tiempo, apreciamos cierta dificultad en su consecución por las drásticas medidas que hay que adoptar para reducir el déficit público a los porcentajes señalados. Hay un gran riesgo en este tramo y estamos obligados a utilizar la imaginación para lograr respuestas inmediatas. Debe valorarse el hecho de que los acuerdos logrados y vigentes peligran en su ejecución real y, de ser así, aportaría mayor dificultad a la recuperación, al tiempo que suscitaría desconfianza para creer en futuros acuerdos.

Que esta crisis no se lleve por delante, también, el clima de paz social que entre todos hemos logrado en los últimos 16 años. El desmoronamiento del diálogo social es una de las amenazas más importantes que puede obstaculizar la recuperación, y debemos evitar que tal hecho suceda. Observar la realidad y la necesidad que tenemos unos de otros nos devuelve el sentido común, único capaz de convocar a ese ESFUERZO COLECTIVO al que antes me refería.

Hemos optado, empresarialmente, por formalizar nuestra adhesión a la solicitud de autorización para mayor endeudamiento, por entender que esa falta de liquidez que padece la Administración Regional merece solución y proporcionaría un alivio importante que le permitirá rehacerse de la presión que sufre, al tiempo que las empresas también serían beneficiarias de tales recursos. Confiemos en que se consiga pronto y no encuentre grandes dificultades para su negociación, ni conlleve el pago de altos intereses.

Pero las empresas no sólo se ven afectadas por problemas derivados del ámbito regional. El Gobierno de España, obligado por la presión europea, e incluso americana- tiene que adoptar algunas medidas. De hecho lo está haciendo. Las llamadas REFORMAS ESTRUCTURALES (mercado de trabajo, etc.) aún no han “tocado fondo”, y es posible que en su aplicación generen conflictividad social. El acuerdo alcanzado por UGT-CC.OO/CEOE-CEPYME el pasado 2 de febrero tendrá que desarrollarse. Próxima estación: la NEGOCIACION COLECTIVA cuyas perspectivas no son todo lo halagüeñas que quisiéramos.

También en este ámbito los empresarios, a través de CEOE/CEPYME, se han pronunciado con claridad. Estamos pendientes del resultado final, sobre todo después de los acuerdos registrados en la Unión Europea, aceptados por el Gobierno de España. Es momento delicado, pero parece decisivo y/o determinante para la senda de la normalidad. Es el denominado “PACTO DE COMPETITIVIDAD” que debemos, en todo caso, tener en cuenta si no queremos quedar marginados.

RECUPERAR LA CONFIANZA EN LA ECONOMIA ESPAÑOLA es cuestión principal; así como restaurar la credibilidad en las cuentas públicas. Así se puso de manifiesto en un documento-informe de CEOE en junio de 2010, y reiterado con posterioridad. La SOLVENCIA solo se gana, en estos instantes, adoptando medidas adecuadas para corregir las consecuencias de errores cometidos con anterioridad. Estamos seguros que ese buen orden marcará el perfil del modelo a seguir en un futuro inmediato. CROEM suscribe ese documento, como también “Los principios y propuestas para recuperar la competitividad, el crecimiento y el empleo en España”, formulados por la confederación nacional en diciembre de 2009. Igualmente las reivindicaciones que los empresarios de la Región consideran imprescindibles para cada sector. Entendemos que en todos esos documentos hay base suficiente para el debate y posterior concreción de aquellas acciones que sean posibles y eficaces.

Finalmente. Creemos firmemente en las potencialidades que la Región de Murcia tiene, aun en las circunstancias actuales. También en los recientes proyectos que se hicieron públicos, aunque su desarrollo tenga que ser más lento de lo deseable. Tienen la virtud, al menos, de generar confianza en el futuro inmediato; son como una corriente de aire limpio, aunque nuestros problemas de hoy requieran de actuaciones y medidas urgentes. Pero entiendo que en ningún caso pueden anular nuestra ilusión y nuestra fe por lograr tales y tan principales objetivos.

Es necesario que se hagan los ajustes precisos en esa Hoja de Ruta que nos dimos (Plan Estratégico, sobre Empleo, Industrial, etc.); priorizar objetivos en los que gastar (empleo, formación, infraestructuras, estructura productiva, etc.); reducir otros gastos corrientes; lograr una Administración Pública eficaz en la gestión; y recuperar el clima de paz social que cualquier programa precisa para desarrollarse. Con nosotros, los empresarios, el Gobierno regional puede contar plenamente.

 

 

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