
El director de cine Álex de la Iglesia, que ha estado recientemente en Cartagena rodando su nueva película 'La chispa de la vida', lo tiene claro: «Sin duda alguna, la alegría es un elemento fundamental de la recuperación. Es más, si no estás alegre, no te has recuperado. Tener ganas de salir adelante en la vida es el primer paso; y la única manera de querer vivir es la risa: es la herramienta que nos ha dado Dios para defendernos». Esto lo cuenta cuando se le pregunta qué le parece la labor que Pupaclown lleva a cabo.
Considera «absolutamente esencial» el Centro Escénico sin barreras y adaptado a todas las discapacidades que la Fundación Pupaclown ha levantado a base de apoyos y solidaridad, pero también de un esfuerzo titánico. «Recuerdo una gala de los Goya en la que un amigo mío no podía subir al escenario porque no había una rampa. En ese momento me di cuenta de que algo fallaba. Creo que es algo con lo que hay que contar», sentencia rotundo Álex de la Iglesia. Y aún llega más lejos: «No creo que se tenga que construir nada que no cumpla ese tipo de requisitos. Así debería ser».
Para este creativo cineasta, la labor de integración que promueve Pupaclown es básica. «A los que habría que integrar en la normalidad sería a las personas que no consideran eso normal. Tenemos que acostumbrarnos a que todos somos diferentes; convencer a la mayoría de que todos somos distintos. Esa es la clave. Tenemos que dar por normal el hecho de que alguien tenga problemas para adaptarse a unas condiciones y facilitárselo al máximo, nunca negárselo. Estas iniciativas son importantísimas, necesarias, esenciales. Es de cajón que hay que hacerlo, es obvio».
Pero si alguna razón para apoyar a los 'pupa' pesa sobre las demás es que para Álex de la Iglesia «el humor y la comedia es lo que me mantiene vivo y quiero compartirlo con los demás, aparte de que son amigos míos y siempre me he encontrado muy cerca del payaso».

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