Dudosas contrataciones de Cultura: «En vez de una, emitimos dos facturas por cifras más bajas»

Miguel Tébar y el consejero Cruz en la presentación de Espirelia. / CARM
La asesora del consejero de Cultura, Isabel Durante, no sólo intervino en la creación de la sociedad Emasce junto con sus amigos Vanessa-Sara Salvo y Miguel Tébar, contratado también por la Consejería de Cultura para dirigir o coordinar el sello discográfico Tres Fronteras, sino que explicó a sus compañeros cómo bordear la legislación para conseguir contratos de la Consejería en la que ella trabaja.
En un correo electrónico que Isabel Durante envía a Vanessa-Sara Salvo, administradora de Emasce y pareja de Miguel Tebar, el 4 de diciembre de 2008, le explica: «Reina, hay que decirle que es muy fácil. Que en vez de una, emitimos dos facturas por cantidades más bajas y a tomar por culo. Yo sabía que reaccionaría así. Ahora, tenéis que conseguir que firme el compromiso. Efectivamente, es una cobarde. Luego os llamo».
Emasce logró contratos de la Consejería de Cultura en el último año por importe de al menos 40.000 euros, gracias, en gran parte, a las relaciones de sus socios con el departamento de Pedro Alberto Cruz.
Las facturas a las que alude Durante son las del concierto en la Sala Caracol, de Madrid, celebrado el 29 de enero de 2009 para presentar la oferta de la Región en la última edición de Fitur. Yolanda Martínez, directora de la Agencia de Promoción de la Cultura, fundación dependiente de la Consejería y encargada de organizar el concierto, había planteado reparos a Emasce para adjudicarles este contrato, después de haber aceptado verbalmente el presupuesto que le habían presentado, dado que dicho proyecto superaba los 20.000 euros, por lo que la ley obliga a convocar un concurso público.
Al surgir este problema, Yolanda Martínez propone que la fundación organice directamente el concierto, utilizando las gestiones y contactos que Emasce ya había realizado, y pagándole a la sociedad por su asistencia técnica. Según los correos a los que ha tenido acceso La Verdad, Vanessa-Sara Salvo envía una comunicación a Yolanda Martínez planteándole un ultimátum: o lo hacen todo o no hacen nada.
Optima relación con Cruz
En este correo, del 3 de diciembre de 2008, Vanessa-Sara Salvo, aconsejada por Isabel Durante, le explica a la directora de la Agencia de Promoción de la Cultura: «No comprendemos muy bien que una fundación (entidad privada), que no está sujeta a las mismas obligaciones que la Administración pública, tenga problemas en realizar una subcontratación teniendo que realizar una licitación pública».
Dicho correo de la administradora de Emasce concluye con la siguiente frase: «A título personal, te ruego le comentes al consejero Pedro Alberto Cruz que lamentamos mucho esta situación, en particular Miguel Tébar Almansa, que ha mantenido y sigue manteniendo una óptima relación con él». Miguel Tébar, además de socio de Emasce fue nombrado por Cruz director de la discográfica Tres Fronteras.
Yolanda Martínez contestó el mismo día a la administradora de Emasce pidiéndole más tiempo para aclarar el posible problema derivado de los límites monetarios legales para contratar con una empresa privada. Tras ser informada por Salvo, la asesora del consejero le explica al día siguiente, el 4 de diciembre, lo que hay que hacer: «Hay que decirle que es muy fácil. Que en vez de una, emitimos dos facturas por cantidades más bajas y a tomar por culo». Durante emplea la primera persona del plural («emitimos») en su respuesta a la administradora de Emasce, lo que da idea de su implicación en la sociedad y en el negocio que tratan de cerrar.
Quince días después, Emasce se sale con la suya y la directora de la Agencia de Promoción de la Cultura les adjudica el contrato de más de 20.000 euros. «Eureka, tenemos el presupuesto firmado de la directora-gerente», informa Salvo por correo el 19 de diciembre a sus socios, Miguel Tébar e Isabel Durante.
La Consejería de Cultura aseguró en un comunicado el domingo que nadie de este departamento formaba parte de Emasce y que no se habían adjudicado contratos a dedo.