Por tu bienestar
Residuos que sostienen el Medio Ambiente

 


El centro de gestión de residuos de Lorca es una instalación de dos millones de metros cuadrados donde se asegura la recuperación de todo el material reutilizable.

Lorca genera anualmente más 60.000 toneladas de residuos sólidos que entran al centro de gestión de residuos (CGR) de Barranco Hondo. Garantizar la seguridad y el respeto con el medio ambiente en el proceso de recogida, tratamiento, recuperación y depósito final de los es el compromiso del ayuntamiento de Lorca y la empresa Limusa.

Para ello, utiliza una superficie de dos millones de metros cuadrados donde son vertidos los residuos generados por la población, asegurando, la recuperación de todo el material reciclable. El CGR es una instalación en el que se evalúa al máximo la materia orgánica y los subproductos que componen un cubo de basura en cualquier domicilio. Además, permite convertir en compost (abono) la materia orgánica desechada en los cubos de basura, recuperar para reciclar los metales (latas), almacenar correctamente hasta su valorización el papel y cartón, etc. Además, cuenta con un denominado ‘Punto Limpio’ o ‘Ecoparque’ en el que cualquier ciudadano de manera particular puede depositar residuos de características especiales (pilas, aceites, tubos fluorescentes, radiografías, neumáticos, escombros, muebles, aparatos eléctricos y electrónicos, etc.).Su carácter de servicio traspasa el dominio municipal para tener carácter comarcal. La distribución de las entradas por su municipio de procedencia es, en orden decreciente, de: Lorca, Águilas, clientes privados, Totana, Puerto Lumbreras y Aledo.

El tratamiento consta de dos fases:

La selección y recuperación de materiales inorgánicos en la que se realiza una clasificación de cartón, vidrio y envases de plástico, y la separación mecánica de material férrico y no férrico. Los materiales seleccionados se embalan y preparan para la comercialización. El rechazo no seleccionado pasa al vertedero de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) de la planta. Y la línea de compostaje donde el tratamiento de los residuos orgánicos tiene como propósito final la máxima recuperación de la materia orgánica produciendo compost que se comercializa como abono orgánico. Se produce una primera selección de materiales a su paso por el tromel y un cribado y refino posterior de la materia orgánica.

Los contaminantes más vigilados son el dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno, partículas, plomo, benceno, monóxido de carbono, ozono, arsénico, cadmio, mercurio, níquel e hidrocarburos policíclicos, según fuentes Red de Vigilancia Atmosférica.

Cualquier ciudadano puede consultar y seguir todos los datos de calidad del aire de la Región en la web de la Comunidad www.carm.es/cmaot/calidadaire/portal, donde también se pueden examinar los informes trimestrales y anuales.