Turismo en Cartagena
El mayor parque arqueológico español ya es visitable de forma gratuita en Cartagena

Los arqueólogos han comenzado a excavar la ampliación del Barrio del Foro Romano, pero el legado que ya es visitable compone uno de los conjuntos más completos de la Historia Antigua de la península en el que está considerado el mayor parque arqueológico urbano de España

Los arqueólogos han comenzado a excavar la ampliación del Barrio del Foro Romano, pero el legado que ya es visitable compone uno de los conjuntos más completos de la Historia Antigua de la península en el que está considerado el mayor parque arqueológico urbano de España. El recorrido por el cerro es libre y los restos del barrio del foro han sido recuperados y protegidos mediante un trabajo que ha merecido el Premio Nacional de Restauración.
 
Sentados en las escalinatas del Templo Itálico, los primero pobladores de Cartagena contemplaron las magníficas vistas de la ciudad y controlaron la bocana del puerto, envidiado por su importancia estratégica, militar y comercial. El paso del tiempo ha sido generoso con Cartagena y ahora, más de veinte siglos después, las riquezas arqueológicas halladas en el cerro del Molinete nos permitirán un reencuentro con la herencia de esta ciudad milenaria.
 
El Parque Arqueológico del Cerro del Molinete, con una superficie de 26.000 metros cuadrados, permite al visitante descubrir cómo ha evolucionado la urbanización de la ciudad, ya que los restos encontrados abarcan un amplio horizonte cronológico que va desde la primera mitad del siglo II a.C. hasta el siglo XVI d.C.
 
Los principales hitos son la muralla del Deán o muralla de Felipe II; el Templo Itálico o sacellum dedicado a la diosa Atargatis; el muro de andesita que sustentaba la terraza y el acceso al tempo; las viviendas indígenas; el molino ermita que da nombre al cerro; y, en la parte baja de la ladera, el foro y la Ínsula I donde se hallan las termas de época romana.
 
El acceso al Parque se hará por una calle diseñada para salvar las estructuras del foro romano. Los visitantes se encontrarán, en primer lugar, con los restos de la muralla del Deán, un lienzo defensivo que bordea el cerro por la zona norte y que comenzó a construirse en torno a 1554, quedando inacabada y sustituyéndose por la muralla de Felipe II, de la que sólo se conserva uno de los baluartes.
 
Los visitantes podrán descubrir otro de los grandes hitos de las excavaciones, el muro de andesita que data del siglo II a. C. pero que ha perdurado incluso hasta el siglo XIX ya que ha sido reutilizado como trasera de viviendas a lo largo de todas las épocas.
 
Junto al muro se encuentran las escalinatas de acceso al templo Itálico de las que sólo se conservaban una serie de recortes en la roca. El estudio del equipo de arqueólogos ha permitido reconstruir cómo era esta escalera monumental del siglo II a.C., en la que se sentaban sus antiguos habitantes a contemplar la ciudad y controlar la entrada al puerto.
 
El molino
El molino de viento situado en la cima fue transformado en ermita (data del siglo XVI), y desde entonces la colina comenzó a ser conocida con el nombre de cerro del Molinete. Su primer uso, como molino harinero dio paso a otro más religioso como ermita de San Cristóbal y, por último, quedó empleado como vivienda de gran belleza según se descubre en los adornos de su interior.
 
La historia moderna se cruza también en el subsuelo del Molinete, ya que el Parque mostrará también otros hitos de gran valor histórico, aunque de épocas posteriores, como son los refugios antiaéreos de la Guerra Civil.
 
Indígenas y Escipión 
En la parte alta del Parque se encuentra también otro de los principales hitos hallados durante las excavaciones, las viviendas indígenas, en las que el equipo de arqueólogos ha completado los trabajos que Pedro San Martín comenzó en el año 1977.
 
Completando el recorrido, a las espaldas de la muralla de Carlos I, en la zona norte de la parte alta del cerro se hallan los restos más antiguos encontrados en las excavaciones. Se trata de una sucesión de habitaciones alternadas con cisternas que se utilizaban para la recogida de agua y que datan de la primera mitad del siglo II a.C., momento que coincide con la conquista de la ciudad por Escipión.
 
Todos los detalles del Parque han sido cuidados al milímetro por el equipo de arqueólogos capitaneado por el catedrático de la UMU, José Miguel Noguera, con María José Madrid, coordinadora del equipo arqueológico y el de restauración dirigido por Izaskun Martínez Pérez.
 
El equipo, por ejemplo, eligió vegetación autóctona que estuviera presente en la biosfera de la época romana de la ciudad y optó por un arbolado con raíces que no supusieran amenaza para los restos.
 
El Barrio del Foro Romano, desde su apertura en abril del 2012, ha sido visitado por unas 80.000 personas y ha gozado de numerosos premios y publicaciones.
 
Se estrenó con el Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales por el Ministerio de Cultura. Seguidamente se le concedió a la cubierta el Premio de Arquitectura de la Región de Murcia. También ha recibido el premio Luis Moreno Mansilla del Colegio de Arquitectos de Madrid y destacar su nominación al Premio Mies Van Der Rohe de la UE. La revista japonesa 'The Japan Architect' sitúa a la cubierta del Parque Arqueológico del Molinete entre los 49 proyectos internacionales mejores del año 2013. En poco más de un año se ha situado como una de las obras más premiadas del conjunto nacional.

Comienza  la ampliación 
Las obras de la primera fase del proyecto de ampliación del Barrio del Foro Romano del Molinete comenzaron hace un mes para completar la excavación y musealización de la ínsula I del yacimiento y, en concreto, de las tres salas del edificio del atrio y sus calles perimetrales. Esta actuación, que cuenta con un presupuesto de 574.720 euros y un plazo de 9 meses, es fruto del convenio entre Ayuntamiento y Repsol, que firmaron el pasado 22 de julio la alcaldesa, Pilar Barreiro, y el presidente de empresa, Antonio Brufau, para la recuperación del Barrio del Foro Romano.
 
Gracias a este acuerdo, la Fundación Repsol invertirá más de 4 millones de euros que permitirán finalizar este proyecto arqueológico que supondrá la creación de una zona en la parte noble de la ciudad romana, con 4.000 metros cuadrados de exposición.
 
La culminación de la excavación de las habitaciones del edificio del Atrio proporcionará, por un lado, una importante cantidad de pintura mural correspondiente al proceso de derrumbe y colmatación con alzados importantes que podrían haberse conservado en algunas de ellas, y, por otro lado, también permitirá continuar con el estudio de los programas decorativos a partir de los conjuntos pictóricos que se recuperaron y colocaron en el edificio el pasado verano.
 
En el caso de las calzadas que delimitan la manzana de la colonia romana del S. I d. C, en la que se encuentran Las Termas, la plaza porticada de acceso a las mismas y el Edificio del Atrio, se plantea recuperar el área peatonal que rodea toda la manzana, lo que permitirá, en un futuro, que los visitantes realicen un tránsito circular por el llamado Barrio del Foro Romano.