La oferta hostelera llena de vida el casco histórico de Cartagena

Los veraneantes se hacen eco de las crecientes y cada vez más ricas propuestas gastronómicas y llenan día a día las terrazas del centro

La oferta gastronómica y de ocio vinculada a la hostelería está cada vez más asentada en Cartagena, hasta el punto de que son muchos los visitantes que acuden al reclamo de las terrazas que en estos días de verano se llenan como nunca antes lo habían hecho. De esta forma, el centro histórico recupera uno de sus bastiones y alicientes, y la imagen que transmite es el de una ciudad viva y animada, especialmente reseñable cuando llegan cruceros al puerto y los turistas llenan todas las calles del casco antiguo.
 
El eje que va desde el Puerto hasta la Plaza de España se está consolidando esta temporada como una alternativa a las zonas de costa para pasear, cenar, tapear o saborear un helado al caer la tarde, pero también para almorzar, cuando se hace latente el bullicio de la actividad empresarial en la zona.
 
Cartagena tiene mucho que ofrecer a los veraneantes gracias a una oferta cultural y patrimonial cada vez más amplia, una alternativa sugerente al turismo de sol y playa, que se complementa con la oferta hostelera cada vez más rica y variada. Esto se nota en espacios cada vez más transitados como Puerta de Murcia, la plaza del Icue, calle del Carmen, calle Jara, calle Honda, calle Cañón, calle del Aire, Sagasta o la plaza del Rey, donde la presencia de vecinos y turistas beneficia a barras y veladores. Incluso en las noches de fin de semana, las terrazas nocturnas de copas cobran cada vez más vida y se ofrecen como alternativa. El cambio es progresivo y se va dejando notar. De hecho, ya se puede hablar de una milla de oro de la hostelería ante la que el público está respondiendo de forma gratificante.
 
La hostelería está viviendo un ‘boom’ en la ciudad. Es un sector que está sabiendo escapar del efecto de la crisis y salir triunfante gracias a la inversión de pequeños empresarios y la capacidad para marcar nuevos territorios gastronómicos, cada vez más específicos y especializados con los que se desmarcan de su competencia, logrando que la oferta aumente y con ella la variedad y su riqueza.
 
En este sentido tambiñen hay que destacar las ayudas que concede el Ayuntamiento de Cartagena de hasta el 40% de la inversión, con un tope de 10.000 euros, a proyectos de apertura o reforma integral de bajos comerciales enfocados al ocio o al turismo en determinadas zonas del centro de la ciudad para favorecer su revitalización económica.
 
La medida abarca a cinco plazas y 19 calles del entorno de la plaza de San Francisco, Risueño, Lago, San Ginés y del Hospital, y para lo que se destinarán unos 200.000 euros en 2014.
 
La medida fue aprobada en su día dentro del Plan de Apoyo a la Inversión en el Casco Histórico, y que cuenta con el apoyo unánime de la Confederación de Organizaciones Empresariales de Cartagena y Comarca (COEC), la Cámara de Comercio de Cartagena.
 
De hecho, sus representantes han aplaudido la medida y han destacado el impulso que supondrá a nuevas iniciativas que se pondrán en marcha en los bajos comerciales de esta zona u otras que pretendean mejorar y modernizar negocios ya existentes.
 
Este impulso se está dejando notar y mucho en este año 2014, como demuestra la apertura de numerosos establecimientos hosteleros y dirigidos al turismo, comenzando por algunas franquicias, que han apostado de lleno por asentarse también en el casco histórico de Cartagena y aprovechar el tirón que está teniendo la zona.
 
En definitiva, este crecimiento del sector hostelero y su aplaudida respuesta por parte de vecinos y turistas se traduce en mayor actividad económica, más prestigio para la ciudad y promoción  adicional, lo que a su vez redunda en la creación de empleo, y que la inversión tenga como destino la zona del casco antiguo en cuya remodelación se está trabajando con el fin de promover la creación de negocios que contribuyan al impulso turístico, social, de ocio y servicios.